viernes, 6 de agosto de 2010

Carpinchos4

Reproducción

Crías de capibara con su madre.

El macho es quien toma la iniciativa en la copulación, ya que es él, el que persigue la hembra, primero por tierra y después dentro del agua. El aparejamiento tiene lugar en aguas poco profundas, después de entre seis y ocho rápidos empujes, el acto sexual llega a su fin. El coito se puede repetir después de un rato, hasta veinte veces o bien con la misma pareja o con parejas diferentes.

El aparejamiento puede tener lugar en cualquier época del año, pero la mayoría de nacimientos suelen ser en la estación lluviosa (de abril a mayo en el norte de Sudamérica y en octubre al sur del continente). Generalmente, cada hembra pare una vez por año, pero si las condiciones climáticas son favorables pueden hacerlo dos veces. El periodo de gestación dura unos 110 días en la subespecie septentrional y unos 150 en la meridional. Los capibaras son multíparos, y cada parto se compone de una media de cuatro crías, pero puede variar entres dos y ocho. Las hembras tienen diez mugrones que están colocados por parejas en el vientre.

No construyen nidos, y pueden dar a luz en cualquier sitio de su territorio. Las crías son marcadamente precoces, pesan aproximadamente 1500 g al nacer, presentan un pelaje completo y con los dientes permanentes. Poco después del nacimiento, las crías son capaces de comer hierba y pasan a ser independientes después de tres o cuatro meses. Las crías forman un grupo propio dentro del grupo principal. Ambos sexos asumen la madurez sexual aproximadamente a los veintidós meses de edad.

La longevidad de los capibaras en estado natural varia entre ocho y diez años, mientras que los ejemplares en cautividad pueden llegar a los doce años.

Enemigos naturales

Los enemigos naturales más destacados del capibara son sobre todo félidos como el jaguar o el ocelote, pero también los perros venaderos y los caimanes. A veces, las crías son víctimas de aves de presa como las harpías, o de reptiles como la anaconda.[5]

Relación con los humanos

Los pueblos indígenas sudamericanos ya cazaban el capibara para consumir la carne procesando la piel y utilizando los dientes incisivos con fines decorativos. Los capibaras también tienen un papel en la mitología de estos pueblos. En las creencias tradicionales de los Yanomamos, cada recién nacido tiene un doble en forma de capibara o de tapir que le da la fuerza vital: si el doble animal se muere, también morirá la persona.

Caza y usos

Los carpinchos son cazados por su piel y su carne. En muchas regiones hay cazadores profesionales nombrandos «carpincheros», que ejercen la caza con fines comerciales, también son muy numerosas las personas que los caza para uso propio. El cuero del capibara, de marrón claro y con pequeñas manchas más claras, es especialmente apreciado en Argentina. Además de guantes, cinturones y chaquetas de cuero, también se hacen sillas de montar y bridas. En la parte sur de se hace servir una aceite obtenido de la grasa subcutánea del carpincho como remedio natural.

La carne del capibara tiene un olor fuerte, es consumida especialmente en Venezuela, donde la secan, la ponen en escabeche y se la comen los días de ayuno. Es creencia extendida en Sudamérica que existe un documento eclesiástico oficial, que permitía clasificar al capibara como pescado, por motivo de su modo de vida, su olor similar al del pescado y su piel poco peluda, es una leyenda, y existen leyendas similares en otras religiones de la Tierra sobre otros animales acuáticos, como por ejemplo los castores.

En Argentina y Uruguay, la carne sirve principalmente para hacer salchichas. Especialmente en la región de los Llanos, y a causa de los múltiples usos de este animal, ya hay intentos de criar capibaras en granjas con fines comerciales. Los propietarios de pastos también los persiguen, especialmente durante la estación seca, ya que consideran que los capibaras arrasan con la comida de sus animales.

Existen personas que creen que es bueno cazar a los capibaras por los supuestos daños que ocasionan en la agricultura; especialmente en las plantaciones, pueden causar una devastación considerable, y en algunos sitios se les considera una plaga.

Conservación y amenazas

Muchos de los hábitat adecuados para los capibaras se encuentran en regiones muy utilizadas para el pastoreo. Como los humanos preparan fuentes de agua para sus animales, minimizan la cantidad de carnívoros por medio de la caza y como los bovinos mantienen la hierba corta, en muchas zonas se ha producido un aumento de la población de capibaras. Censos de los latifundios bovinos de la región de los Llanos revelaron una densidad de entre cincuenta y trescientos capibaras por kilómetro cuadrado.

En las regiones en que son cazados en cantidades comerciales, como por ejemplo en muchas regiones de Venezuela, ya se consideran raros. En otras regiones, como en Perú, han desaparecido o su número se ha reducido drásticamente. Aunque, en general son abundantes y tienen en una amplia distribución, de manera que no se les considera una especia amenazada. Sin embargo muchas personas consideran que es cruel la matanza de dicho animal, ya que se hace a garrotazos, disparos o con perros de caza.

Carpinchos3

Vida social

Viven en grupos, que pueden estar constituidos por una pareja y sus crías, o por un grupo más grande de ejemplares adultos. La medida de los grupos varía entre seis y veinte animales. En algunos casos raros también se puede observar ejemplares solitarios, casi siempre machos adultos.

La medida de los grupos y su estilo de vida depende de la estación del año y del hábitat. Durante la estación lluviosa, los capibaras se extienden por una gran región, de manera que disminuye la medida del grupo. Durante esta estación, comen mucho y acumulan una reserva de grasa. La cría de los recién nacidos también se produce principalmente durante la estación lluviosa, Durante la estación seca, muchos ejemplares se reúnen alrededor de los ríos y lagos más grandes, formando grupos más numerosos. Durante esta estación, la mortalidad es notablemente más alta, ya que aumenta el hambre y las enfermedades y con la desaparición de las plantas que les sirven de protección, los capibaras son más vulnerables a los ataques de los predadores. Investigadores de Venezuela indican una media de los grupos de 5,6 animales durante la estación de lluvias y de 15,9 en el mes de marzo, el más seco. En periodos prolongados de sequedad , se pueden formar grandes grupos de hasta cien ejemplares, que se reúnen cerca de las aguas que quedan. Aunque estos agrupamientos son inestables y no duran mucho.

Cada grupo tanto familiar como mixto está liderado por un macho dominante,[10] que normalmente ocupa esta posición durante muchos años. Después vienen una o diversas hembras con sus crías y a veces los machos subordinados también forman parte del grupo. La jerarquía suele ser estable y estar bien marcada tanto entre los machos como entre las hembras, y se establece por medio de combates parcialmente agresivos.

Vista frontal de un capibara.

Cada grupo habita en un territorio de entre 5 y 17 hectáreas. Aunque, los animales suelen permanecer dentro de una región de unas 10 hectáreas de superficie, que defienden contra las incursiones de otros ejemplares de la misma especie. Marcan el territorio por medio de glándulas odoríferas; en los machos se encuentran situadas sobre la nariz, y los dos sexos tienen en la región del ano (glándulas anales).

Se comunican entre ellos por medio de una variedad de vocalizaciones. Entre ellos hay un sonido parecido al ronroneo de los gatos, que indica sumisión, un grito de alarma parecido a un ladrido de perro, una manera de clic que expresa felicidad, silbidos estridentes y gruñidos.

Carpinchos 2

Comportamiento

Actividad

Carpincho nadando en los Esteros del Iberá.

Los capibaras son animales principalmente crepusculares. Pasan el calor del día en agujeros en el barro o dentro de las aguas.[5] Para dormir se esconden entre una vegetación espesa; no les hace falta ninguna cueva. En cambio, en las zonas donde son molestados por las actividades humanas, cambian y adoptan un estilo de vida nocturno.

Si un carpincho advierte peligro, avisa a los demás con un ladrido corto, y de inmediato todos corren trotando con una velocidad equiparable a la de un caballo a fin de ponerse a salvo en el agua. Pueden bucear y permanecer bajo el agua hasta cinco minutos, y son capaces de nadar con todo el cuerpo sumergido excepto las orejas, los orificios nasales y los ojos. Otro experto nadador sudamericano, perteneciente a otra familia de roedores, es el coipo (Myocastor coypus). Aunque a veces también se esconden entre plantas vegetales espesas.

Charles Darwin describía así el comportamiento de esta especie:

Durante el día están tendidos entre las plantas acuáticas o van tranquilamente a pacer la hierba de la llanura. Vistos desde cierta distancia, su paso y su color les hace parecerse a los cerdos; pero cuando están sentados, vigilando con atención todo lo que pasa, vuelven a adquirir el aspecto de sus congéneres los cavias y los conejos.




Producción de Chinchillas

http://www.chinchilla.com.ar/index.shtml

Los Camélidos

Los CamÉlidos

Emparentados con los camellos, son los animales nativos de mayor tamaño. Los españoles llamaban "ovejas" a las llamas, único animal de carga de las alturas andinas prehispánicas. Fue vital para las antiguas culturas, en la Colonia y, para la actual población altiplánica: son los proveedores de carne, cueros y lana.

Esta familia de mamíferos, los camélidos, caracterizada por la posesión de almohadillas plantares, no llegaron precisamente de oriente, sino que sus antepasados deberán ser buscados en Norte américa desde donde, hacia finales de la era terciaria una rama emigró a Euro asia a través del estrecho de Bering. En Norte américa los camellos se extinguieron hacia finales del la glaciación con la especie Camelops.

Llama Alpaca Vicuna Guanaco
Llama Alpaca Vicuña Guanaco

Los camélidos incluyen dos géneros distintos: Camelus, del Viejo Mundo, con el camello de Arabia y el camello bactriano; y la Lama de Sudamérica, con la llama, el guanaco, la alpaca y la vicuña.

Los camélidos difieren de otros animales con pezuñas en que el peso del cuerpo no es aplicado sobre aquellas, sino sobre las almohadillas plantares; solamente los extremos anteriores de la pezuña tocan el suelo.

Otras características de los camélidos son: el labio superior hendido, el largo y curvado cuello y la falta de piel tensora entre el muslo y el cuerpo (en contraste con lo équidos y bóvidos), por lo que sus patas parecen muy largas. Carecen de vesícula biliar, su andadura es semejante a la de los osos, jirafas y elefantes, y son los únicos mamíferos que tienen los glóbulos sanguíneos de forma elíptica.

Todos los camélidos tienen un incisivo superior aislado, que en los machos de la especie Lama presenta forma de gancho y bordes agudos, semejantes a los caninos en forma de colmillo que tienen en ambas mandíbulas. Estos dientes en forma de colmillo son un arma peligrosa y en cierto modo, sustituyen a los cuernos de la mayor parte de los demás rumiantes.

Todos los camélidos viven en climas secos con grandes diferencias de temperatura y una elevada intensidad de radiación. Poseen gran resistencia a la deshidratación. Habitan regiones muy inhóspitas: los camélidos del Nuevo Mundo, en las altas montañas de los Andes, y los del Viejo Mundo, en desiertos y estepas. Y todos ellos prestan servicio a poblaciones humanas que viven en permanente conflicto con las fuerzas de la naturaleza.

Son los únicos ungulados (mamíferos con casco o pezuña) que se aparean en posición reclinada. Las madres no liberan a sus crías de las envolturas embrionarias, ni las lamen para secarlas, ni ingieren la placenta. A las pocas horas de su nacimiento, las crías maman de pie, después de una breve búsqueda de las mamas; es indudable que su instinto les lleva a buscarlas en un ángulo aproximadamente intermedio entre la vertical y la horizontal.

En conjunto, todos los camélidos manifiestan los mismos esquemas motores, que aparecen espontáneamente, unas veces inmediatamente después del nacimiento (como sacudirse, estirarse, revolcarse, patalear) y otras veces por etapas (como rascarse ellos mismos, mordisquear, patear el suelo y todas las formas de comportamiento social). Aunque los dos grupos presentan diferentes actitudes de amenaza, todos los camélidos muestran un comportamiento de ataque similar: se abalanzan hacia el costado de su oponente, le muerden las patas, el cuello y la garganta (también el cuerpo en el caso del Camelus), y presionan, a la vez, el cuello hacia abajo.

Estas luchas con el cuello son típicas de muchos rumiantes carentes de cuernos. Los miembros del género Lama pueden infligir también profundas heridas con sus dientes en forma de colmillo ganchudo. Otras veces atacan saltando, más frecuentemente Lama que Camelus, y adoptan otros comportamientos, tales como el de mordisquear las patas del adversario, echarse sobre él si se encuentra en pie y arrodillarse encima si está echado para oprimirlo con el propio peso hasta que muere. Puede ocurrir que los dos animales que están luchando se estrangulen uno a otro simultáneamente. Se conocen también curiosas tácticas de aproximación para el ritual de apareamiento.

Todos los estados del comportamiento durante la lucha están ya presentes en los juegos de los jóvenes, que son muy vivos, particularmente en los camélidos del Nuevo Mundo. A medida que los animales se hacen mayores, los juegos se van convirtiendo en verdaderas luchas. Los jóvenes juegan asimismo a competir en la carrera y a aparearse, (montándose uno en otro), pero nunca lo hacen con objetos inanimados como muchos ungulados.

En su estado salvaje los camélidos sudamericanos (vicuñas y guanacos) viven generalmente en familias formadas por un macho y de 3 hasta aún 10 hembras con sus crías, el macho tiene la hegemonía en el grupo y expulsa las crías antes del año de nacidas. Posteriormente los machos se reúnen en tropas de hasta 20 animales, mientras que algunos machos viven solitarios y errantes hasta establecer su grupo familiar. El territorio de la familia es delimitada por sus letrinas ya que estos animales sólo defecan en lugares establecidos, territorio que es valientemente defendido por el macho. Este comportamiento social ha sido modificado entre los camélidos domesticados (llamas y alpacas), sin embargo, la hegemonía siempre la ostentan los machos.

Las 4 especies de camélidos suramericanos se pueden cruzar entre ellas, pero a la secunda generación vuelve la especie predominante.

Carpinchos

La capibara, el carpincho, o el chigüiro (Hydrochoerus hydrochaeris), es una especie de roedor de la familia Caviidae propia de América del Sur. Es el roedor actual de mayor tamaño y peso del mundo; habita en manadas en sabanas, ríos, pantanos y zonas húmedas de Sudamérica, sobre todo en las cuencas de los ríos Orinoco, Amazonas y Paraná. El ahora extinto Neochoerus sulcidens era significativamente más grande. Son nativos de climas tropicales y templados de Sudamérica, al este de los Andes, siempre cerca del agua. Está relacionado con los agutíes, las chinchillas, los coipos y los conejillos de indias.[1]

Los capibaras tienen un cuerpo pesado en forma de barril y una cabeza pequeña, con un pelaje pardo rojizo en la parte superior del cuerpo que se vuelve pardo amarillo en la parte inferior. Pueden crecer hasta 130 centímetros de largo y llegar a pesar 65 kilogramos. Los capibaras presentan pies ligeramente palmeados, prácticamente carecen de cola y tienen veinte dientes. Sus patas posteriores son algo más largas que las anteriores, y los hocicos son romos, con los ojos, narinas y orejas en la parte superior de la cabeza. Las hembras son un poco más pesadas que los machos.

Nombre

Su nombre común, proviene del guaraní «kapiÿva»[2] significa «señor de la hierba»,[3] mientras que su nombre científico hydrochaeris, significa «puerco de agua» en griego.[1] Aunque muchas de las formas de nombrar a esta especie suelen migrar entre regiones (y en muchos casos provienen de nombres de origen indígena), las más comunes (y de las cuales se suele hacer uso frecuente en zonas geográficas reconocibles) son:

País Nombre
Argentina Carpincho, Capincho, Capibara, Puerco de agua, Puerco de río, Cerdo de río, Capií-vá, Maasá mop, Nacupiaga, Yelatai, Amó, Nachiguese, Walikerait, Miquilo, Capivara, Piro-piro y Chigüire.
Bolivia Carpincho, Capincho, Capibara, Capivara, Capiguara y Jochi.
Brasil Capivara.
Colombia Chigüire y Chigüiro.
Ecuador Carpincho, Capincho y Capibara.
México Carpincho, Capincho y Capibara.
Panamá Poncho.
Paraguay Carpincho, Capincho, Capibara y Kapi´yva.
Perú Ronsoco.
Uruguay Carpincho, Capincho y Capibara.
Venezuela Piro-piro y Chigüire.

Morfología

Cuerpo y pelaje

Capibara en el río Beni, Bolivia.

El cuerpo, que carece de cola,[4] es de forma maciza y redonda, con el tronco grueso y cuatro patas cortas. Las patas anteriores, tienen cuatro dedos y las posteriores, tienen tres, expuestos en manera radial. Los dedos gruesos y parecidos a pezuñas presentan unas pequeñas membranas que los unen interdigitalmente. Los capibaras consiguen una longitud de 100 a 130 centímetros y una altura a la espalda de 50 a 60 centímetros,[5] y las hembras suelen ser un poco más grandes que los machos. El peso medio es de 50 kilogramos en los machos y 61 en las hembras; sin embargo, el peso real puede variar entre 27 y 65 kilogramos.[6] [7] [8]

El pelaje es largo y áspero, pero en algunas partes es tan fino que se puede apreciar la piel a través de él. Esto hace que sean unos animales propensos a las insolaciones, y para evitarlo, se revuelcan en el barro para protegerse la piel del sol.[9] La coloración va de un pardo rojizo al gris en la parte superior, mientras que la parte inferior tiene un color pardo amarillo. Algunos ejemplares tienen manchas negras en la cara, en el lado exterior de las patas y en la parte trasera, la longitud del pelo va de 30 a 120 milímetros.

Cabeza y dientes

El cráneo del capibara se parece notablemente al de sus parientes cavíidos, hasta en las mismas proporciones generales.

Los capibaras tienen una cabeza notablemente ancha y grande. En relación con los parientes más próximos al capibara, el hocico es más grande y redondeado, mientras que las narinas son pequeñas y están bastante separadas. En los ejemplares machos, la punta del hocico está calva y dotada de una prominencia correspondiente a la glándula olfativa. Las orejas son pequeñas y redondas, mientras que los ojos se encuentran situados en los lados y también son pequeños. Como en muchos animales que tienen un estilo de vida parcialmente acuático, los ojos, las orejas y las narinas del capibara se encuentran situados en la parte superior de la cabeza.[4] De manera que cuando salen a respirar del agua o a observar lo que les rodea, casi no sobresalen de la superficie.[10]

La fórmula dental de este animal es de 1-0-1-3; lo que quiere decir que cada mitad de mandíbula presenta un diente incisivo, un premolar y tres molares, con un total de veinte dientes.[9] Las blancos incisivos están dotadas de un surco, como en todos los roedores, están agrandados y transformadas en incisivos sin raíz. Detrás de los incisivos se abre un espacio denominado diastema. Los dientes posteriores tampoco tienen raíces y tienen una morfología compleja; consisten en prismas de esmalte dental en forma de corazón o de barras, que están separadas por capas de cemento. Como en otros roedores, los dientes incisivos y molares de los capibaras crecen constantemente para compensar el desgaste continuo que provoca comer hierba.[3]

Distribución y hábitat

Los carpinchos tienen un ámbito de distribución dividido en dos partes. La parte más pequeña se extiende por el este del Panamá, el norte de Colombia y el noroeste de Venezuela. La parte más grande comprende casi toda Sudamérica al este de los Andes, y va desde el este de Venezuela y la Guyana hasta el Uruguay y el noreste de Argentina.[5] Cada una de las dos regiones tiene su subespecie correspondiente:Hydrochoerus hydrochaeris isthmius que es la que vive en la parte nord-occidental. Tiene un tamaño menor que el Hydrochoerus hydrochaeris hydrochaeris, que vive en la región más grande, al este de los Andes.

Los capibaras pueden vivir en diferentes tipos de hábitat, pero muestran preferencia por algunos en concreto. Suelen encontrarse cerca de lagos, ríos, marismas o manglares.[5] También necesitan un suelo firme para dormir, idealmente con una vegetación espesa que les sirve de protección. Para alimentarse no tienen problema en adentrarse por la sabana y herbazales. La mayor densidad de población de carpinchos se encuentra en las extensas zonas húmedas de Sudamérica, como el Pantanal, o la región de los Llanos del norte del continente, bañada por el Orinoco. Viven mayoritariamente en las llanuras, pero también habitan en altitudes de hasta 1300 metros por sobre el nivel del mar. En comparación con otras especies animales de Sudamérica, los capibaras toleran bastante bien los cambios de hábitat provocados por la actividad humana, y también pueden sobrevivir en zonas transformadas en plantaciones o pastos.



lunes, 2 de agosto de 2010

reproducción de gatos

Una vez que el gato llega a la adultez, es necesario tomar una decisión con respecto a sus posibilidades reproductivas. En este artículo, se detallan todos los pormenores respecto a la cruza de los gatos, así como de sus tratamientos para interrumpirlas

Celo

El lapso en que los gatos comienzan a experimentar el celo es alrededor de ocho meses, mientras que las gatas promedian los seis.

Durante el celo, los gatos maúllan más fuerte y orinan para marcar su territorio, además de volverse más inquietos y agresivos. También intentan salir a la calle para buscar pareja, con lo que pueden desaparecer por algunos días. En tanto, las gatas hacen como un gruñido leve y suelen refregarse sobre el suelo, levantando parte de su cola.

Si bien estas gatas suelen entrar en celo en primavera, aquellas que viven dentro de una casa que posea la luz y temperatura artificial, pueden estar en celo permanentemente.

Apareamiento

Es muy normal que los gatos se peleen por la hembra, aunque estas pueden cruzarse con más de uno durante el día.

La forma en que las hembras se cruzan, es frotándose contra el macho e inclinándose hacia delante, para que éste pueda montarla sujetándola por el cuello con los dientes. Cuando la hembra desea terminar, lanza un grito para avisar al gato. Luego de esto, en muchos casos, las gatas se tornan agresivas hacia el macho.

Embarazo

La gestación de la cría dura un promedio de entre 60 y 62 días, aunque puede alcanzar los 68. Sin embargo, en caso de que se supere el promedió de los dos meses, se debe avisar inmediatamente al veterinario, puesto que los embarazos muy largos puede deberse a problemas que son necesario tratar con urgencia.

Es posible que durante los primeros días del embarazo la gata presente vómitos, pero éstos suelen irse solos con rapidez. También pueden hacerse más mimosas y demandar mayor atención, aunque cuando hay otros animales en la casa, pueden volverse por el contrario algo más agresivas. Este comportamiento finaliza cEs factible que en su dieta deban ser incorporados suplementos vitamínicos o de calcio, así como más alimento. Para saber esto en profundidad es necesario consultar al veterinario.
La otra opción: esterilización y castración
No son pocas las personas que piensan que castrar o esterilizar a los gatos va en contra de su naturaleza. Sin embargo, alcanza con ver la gran cantidad de gatitos que diariamente son abandonados, para darse cuenta de que, “dejar que todo siga su curso”, puede ser aún peor.

De hecho, si se piensa que una gata puede tener 3 o 4 camadas de cachorritos al año, con un promedio de 4 gatitos por parto, es muy posible que dejarla sin un tratamiento acorde pueda llegar a transformarse en un gran número de gatitos que sufLa castración en los machos

La edad óptima para castrar a los gatos, está entre los 6 meses y el año, dependiendo de cuando haya alcanzado el animal su total desarrollo.
Gracias a este tratamiento, se evita que estos gatos se vayan de la casa por algunos días en sus períodos de celo, lapso en el cual, debido a sus peleas por la hembra, pueden volver lastimados o contagiados de diversas infecciones.

Además, cuando entran en celo los gatos se vuelven más agresivos y tienen una tendencia a marcar el territorio, orinando en diversas partes de la casa. (Está orina es mucho más concentrada e intensa que la común, con lo que posee un olor difícil de quitar).

Por otra parte, la castración es una operación sencilla y de muy bajo riesgo, donde solo se extraen los testículos.

Otra alternativa posible es la vasectomía, una intervención que sirve para que no puedan segregar semen, quedando totalmente estériles. Sin embargo, su deseo y comportamiento no se modifica, por lo que no es recomendable.

Si bien es cierto que luego de la castración tienden a engordar un poco, ya que su actividad física disminuye, esto se puede solucionar con una dieta apropiada.

Esterilización de las hembras

La fecha de esterilización en las hembras es entre sus 6 meses y antes de que tengan su primer celo. Para la mayoría, lo ideal es efectuarlo después de su primer celo, cuando ya están desarrolladas. Mientras tanto, se le pueden suministrar métodos anticonceptivos, de manera temporal.

De hecho, cualquier método anticonceptivo, tanto en inyecciones como en pastillas, debe ser suministrado por cortos períodos, puesto que a largo plazo podrían traer problemas de diabetes o trastornos uterinos. En el caso de que la gata no sea cruzada ni operada, puede llegar a tener comportamientos agresivos, trastornos mamarios, embarazos psicológicos, y quistes ováricos.

Al esterilizar a la hembra, se le quitan su útero y ovarios, por lo que no se pueden producir celos ni embarazos. En el caso de que se opte por ligar las trompas, no podrá haber embarazo pero el celo continuará, algo que puede llegar a afectarle.

Caídas y golpes en los gatos

Comencemos por las caídas y golpes, a las que son proclives, dada su temeridad y naturaleza trepadora, al punto que existe un síndrome llamado “del gato volador” aplicable a aquellos que sufren caídas de varios metros. Es cierto, el gato suele amortiguar el efecto de la caída con su famosa propiedad de “caer parado”, pero no es menos verdadero que esto de poco puede servir si la caída es desde 10 metros o más, cuando el cuerpo puede desarrollar unos 90 km/h en caída libre.

Traumatismos de tórax, heridas faciales, luxaciones de miembros, fracturas en la columna y abdomen son los daños más frecuentes. Lo importante como siempre, es tener la celeridad de llamar a un veterinario para que actúe en consecuencia, pero en un primer momento, es importante notar que ante la posible fractura de un miembro, se deberá inmovilizar la zona envolviéndolo con alguna toalla, trapo o algodón. Esto facilitará también el traslado, así como avisar al veterinario que pronto arribará el animal herido. Si lo vemos que permanece inmóvil después del golpe, es posible que tenga daños en su columna, por lo que se deberá colocarlo sobre una superficie dura, como una madera, estante, bandeja o la jaula de viaje: esto permitirá trasladarlo sin ocasionarle un daño extra.

Cuando el traumatismo es abdominal sin herida cortante, deberá llevárselo para que esté en observación permanente durante 3 o 4 días, pues una lesión interna puede manifestarse hasta 24 o 36 horas después del accidente.

Si se trata de una herida punzante, deberá envolverse al animal en un toallón limpio o sábana, para contener las vísceras. Deberá llevarse de inmediato a la veterinaria.

Si está muy agresivo, se recomienda tomarlo de la parte de atrás del cuello, procediendo a envolverlo por completo con una manta y colocarlo en una caja o su jaula, para trasladarlo.

Hemorragias en los gatos

Golpes, patadas, maltrato humano, mordidas de perros, atropellamientos por autos o motos, son otros de los accidentes que pueden causar traumatismos a un gato, e incluso hemorragias externas.

Una hemorragia es la pérdida de sangre generada por el corte de un vaso sanguíneo importante. Se caracteriza por la pérdida constante de sangre y si esta es grande, puede causar un shock al animal, causándole la muerte en muy poco tiempo.

Si la hemorragia es en un miembro, se puede aplicar un torniquete, arriba de la herida, apretando lentamente hasta cortar la hemorragia. Si la pérdida de sangre fuese en un lugar donde no se puede practicar un torniquete, se puede hacer un vendaje compresivo sobre la herida. Si la pérdida es leve, se puede aplicar como coagulante un poco de azúcar sobre la herida y encima una gasa, fijada a presión con venda o tela adhesiva.

Intoxicaciones en los gatos

En cuanto a las intoxicaciones, cabe aclarar que no todas se producen por la ingesta, sino que muchas veces son a través de la piel. La más común en este caso, es la asimilación de insecticidas utilizados como pulguicidas. Como síntoma, el gato bebe mucho, aumentando su irritabilidad, debiéndose tener mucho cuidado de no ser mordido o arañado por la mascota. Otros tóxicos son los solventes, pinturas, barnices. En todo caso, se tratará de bañar al gato con un shampoo suave, enjuagando abundantemente con agua de la canilla.

Las intoxicaciones internas, en cambio son aquellas en las que nuestro animal ha ingerido sustancias tóxicas, pese a que son bastante renuentes a hacerlo. De ocurrir, se le deberá provocar el vómito valiéndonos de agua oxigenada de 10 vol, en cantidad de entre 5 a 10 cc. Otro procedimiento es darle una cucharada de sal. Esta práctica tiene una contraindicación y es cuando el tóxico ingerido es corrosivo (ácidos, hidrocarburos).


También, si ya pasó más de una hora de la ingestión o no estamos seguros de cuando ha ocurrido la misma.

De ser posible, será muy importante llevar una muestra de la sustancia digerida (veneno) o todo el envase. De este modo, se podrá identificar mejor el agente para actuar con el tratamiento que corresponda.

Contrariamente a lo que se supone, no se deberá suministrar leche, pues puede ayudar a que el tóxico penetre en el organismo. Y tampoco se le deberá dar nunca una aspirina a un gato, que a pesar de ser usual en los seres humanos, es muy tóxica para nuestros amigos los gatos

Ejercicios y juegos para el gato

El bienestar de tu gato depende de su nivel de actividad física. Para ayudarlo, te contamos cuáles son los ejercicios y juegos que más le convienen

No hay nada más lindo que tener un gato en casa, ya que por su serenidad y afecto es el compañero ideal para compartir la vida. No necesitan cuidados especiales, son limpios y ordenados, independientes, lo que sí requieren, como cualquier animal, son ejercicios físicos para mantenerse en forma.

Esto no significa hacerlos “hacer gimnasia” pero sí aprovechar y encausar las propias habilidades físicas que tienen los simpáticos gatitos.

Al contrario que las personas, el gato no necesita ejercicios aeróbicos varias veces por semana para mantenerse en forma, ni paseos diarios como los perros.

Pero lo que sí necesita, es tener una vida activa, ya que el sedentarismo promueve enfermedades que pueden causar daños importantes.

En caso de contar con un jardín propio, es ideal invitarlos a explorar el espacio, dejando que recorran todas las zonas y rincones, intentando cazar pájaros, por ejemplo, actividad que posibilitará la afirmación de la musculatura de tu mascota y hará que la circulación de la sangre fluya mejor, además de mejorar su apetito.

Si no hay jardín, será suficiente invitarlo a que se ejercite dentro del departamento, colocando algunos objetos o muebles que simulen un circuito que puedan recorrer.

Su curiosidad innata los llevará a internarse en este juego, que además de mejorar su salud física, aumentará su capacidad mental.

En caso de que haya dos o más gatos en el hogar, es importante estimularlos para que compartan sus juegos, incrementando así la estimulación lúdica que proporcionará valiosos aportes para el desarrollo del cuerpo de cada animal.

Para los gatos caseros, se pueden utilizar postes para trepar, tablas para rascar, y algunas estructuras que simulen la vida en el exterior.

Naturalmente cuando se va a tener un gato en un sitio cerrado, es necesario tomar en cuenta que sea una raza apta para convivir encerrado, y no una que necesite espacios abiertos.

Las razas que no se adaptan en absoluto a vivir encerradas incluyen el somalí, el abisinio y el rex. Si tienen un compañero de juegos, es bueno que el dueño les estimule e invite a jugar un rato cada día.

Una vez que el gato comienza a jugar, se siente estimulado y seguirá jugando solo, o con su compañero si lo tiene.

Ejercicios y juegos felinos

Los gatos, especialmente aquellos que viven en el interior del hogar, puede que no hagan suficiente ejercicio. Aquí se enumeran algunas ideas para estimular la actividad del animal.

*Pasear, con correas específicas para hacerlo con comodidad o bien un paseo intenso, estimulándolo a saltar y jugar utilizando juguetes naturales como ramitas o montones de hojas.

*Diversión y juegos, con juguetes caseros, cajas, bolsas de papel, pedazos de telas gruesas para que “gasten” sus filosas uñas o bien utilizar elementos que despierten su curiosidad tales como luces reflejadas en las paredes o chorros de agua que puedan atrapar.

*Masaje y estiramiento, para calentar sus músculos, relajar las tensiones y estimular su circulación sanguínea. Un buen cepillado frecuente también será de gran ayuda.

Hábitos saludables

Si tienen un compañero de juegos, es bueno que el dueño les estimule e invite a jugar un rato cada día. Una vez que el gato comienza a jugar, se siente estimulado y seguirá jugando solo, o con su compañero si lo tiene.

Es difícil que un gato se someta a ser sacado a pasear con correa y collar como un perros, pero si no se opone , puede ser sacado a pasear, aunque por lo general esto les disgusta y les causa estrés.

Los gatos en su mayoría son buenos trepadores, y les encanta esa forma de ejercicio. Para subirse a un tronco o un poste, primero dan un gran salto después trepan hacia arriba usando la fuerte musculatura de sus patas posteriores y de su dorso.

Para sujetarse fuertemente, extienden sus uñas. Así que cuando se tiene un gato viviendo en un sitio cerrado, puede ser que utilice alguno de los muebles para trepar, esto no es un "conducta inadecuada", simplemente, responde a su naturaleza y es una necesidad para él.

Un aspecto importante del ejercicio, es para aquellos gatos que participan en concursos, para que estén en condiciones físicas óptimas.

Los criadores de estos gatos, siempre buscan la forma de que realicen ejercicios, proporcionándoles hasta jaulas al aire libre, con árboles artificiales y otros elementos, con respectivas zonas de sol y sombra, para que se mantengan en las perfectas condiciones que se exigen en los concursos.

Pero no es necesario que nuestro gato sea de "concurso" para hacer ejercicio y actividad para mantenerse sano y bello, así que es importante proporcionarle las condiciones adecuadas para que logren mantenerse en forma.

La dentadura de tu gato

Cómo es la boca de tu gato? ¿Para qué sirve cada uno de los dientes? ¿Cuál es el calendario dental?

A lo largo de toda su vida, tu gato tiene dos conjuntos de dientes: uno temporal y otro permanente. Los gatitos tienen 26 dientes temporales (los molares no están durante esta etapa), y los adultos tienen un total de 30 dientes.

Los dientes temporales o “dientes de leche” comienzan a aparecer cuando el gatito tiene cuatro semanas de edad, a las seis semanas de vida, los 26 dientes de leche estarán presentes en la boca.

Desde la semana 11 a la 30, los gatitos van perdiendo sus dientes de leche, durante este período, el animal puede comer menos por dolores en las encías.

Cuando los dientes de leche se caen, son reemplazados por los dientes permanentes (30 en total). Los dientes permanentes deberían estar en su lugar aproximadamente a los seis meses de edad, la dentadura de un gato está constituida para triturar, desgarrar y cortar.

Doce pequeños dientes en la parte frontal de la boca (incisivos): seis en la mandíbula superior y seis en la mandíbula inferior hacen el trabajo de corte.

Estos dientes vienen seguidos de dos caninos superiores y dos caninos inferiores, a veces descriptos como “colmillos”, diseñados para aprehender a la presa y desgarrar la carne. Luego vienen diez agudos premolares y cuatro molares que actúan en conjunto para triturar la comida.

Ocasionalmente, un gato puede retener algún diente temporal una vez que han aparecido los dientes permanentes, este diente de leche debe ser removido tan rápido como sea posible para evitar que saque de lugar al permanente o que lastime los tejidos blandos de la boca del animal.

Gatos: chequeo de salud casero

La piel, el pelaje, y el peso de tu gato pueden decirte mucho sobre su salud. A continuación, aprende a reconocer los síntomas de enfermedad de tu gato.

Desafortunadamente, tu gato no puede venir a avisarte cuando se siente mal o se encuentra enfermo, de modo que dependerá de ti saber reconocer (y entrenarte para ello) su estado de bienestar.

Una buena manera de mantenerte al tanto de la salud de tu gato es hacer un examen físico informal, como parte de la rutina semanal de cuidado del animal.

Pelaje y piel

El pelo de tu gato no debe estar quebrado, debe ser parejo y suave al tacto. Su piel debe estar limpia y libre de manchas, sarpullidos, y eczemas. Un gato saludable se asea con regularidad y raramente tenga el pelo enmarañado.

Para examinar la piel y el pelaje de tu gato, abre el manto en varios sitios distintos a lo largo de todo el cuerpo, incluyendo las piernas, el cuello, el mentón y la cabeza.

Signos a buscar:

· Pelo sin brillo o piel seca

· Caída excesiva de pelo (excepto en primavera)

· Bultos

· hinchazones

· Zonas calvas

· Heridas abiertas

· Infestación excesiva de parásitos

· Rascado o mordeduras insistentes e intensas sobre la piel.


En algunas zonas, las pulgas tienen la temperatura que necesitan para vivir todo el año , esto permite que los animales tengan problemas en la piel, siendo el más frecuente la dermatitis alérgica por pulgas.


El prurito o picazón es el signo clínico principal y puede manifestarse como pequeñas mordidas, frotarse, darse vuelta o rascarse.

Estas manifestaciones provocan lesiones secundarias al rascado que se traducen en inflamación, pelos secos, pelos rotos, descamación de la piel, etc.

Las lesiones se asientan, generalmente, en la base de la cola y la región dorso-lumbar ("espalda"), pero también se manifiestan sobre la región de los muslos, la ingle y abdomen, aunque con menor intensidad.


Asimismo, debes revisar los espacios entre los dedos de las patas del animal. Si tu gato pasa tiempo al aire libre, las espinas, las piedras, la arena, y los granos de sal usados para derretir la nieve pueden irritar fácilmente la zona entre los dedos.

Peso

Los veterinarios estiman que el 30% o más de los gatos tienen sobrepeso. La obesidad en los gatos tiene una gran incidencia en los problemas a nivel del hígado, en las enfermedades cardíacas, y en patologías como diabetes, pancreatitis y artritis.


Una de las maneras de determinar si tu gato necesita perder peso es practicando el método de “puntaje de condición corporal” sobre el animal.


Si tu gato se encuentra en buena condición deberías ser capaz de contar cada una de sus costillas al apoyar tus manos y presionar sobre la caja torácica.

Si miras al gato desde arriba, debería haber una hendidura detrás de las costillas, justo a la altura de la cintura. Si lo miras de costado, la panza deberá estar pegada al cuerpo, y no arrastrarse por el piso.

Manuela betancor 2010