viernes, 20 de agosto de 2010

jueves, 12 de agosto de 2010

Produccion Lechera

http://www.ganaderiacamaguey.com/noticias/produccion.pdf

viernes, 6 de agosto de 2010

APARATO REPRODUCTOR DEL MACHO Y DE LA HEMBRA.

Sistema Reproductor

LIEBRE IBÉRICA (Lepus granatensis)

Liebre ibérica en su hábitat natural.


FICHA TÉCNICA

Orden: Lagomorfos.

Familia: Leporidos.

Género: Lepus

Especie: Lepus granatensis (Rosenhauer, 1856).

Subespecies presentes: En la Península Ibérica se localizan tres subespecies: la liebre de Galicia (Lepus granatensis gallaecius, Miller, 1907); la liebre de Mallorca (L. g. solisi, Palacios y Fernández, 1992); y, la liebre ibérica (L. g. granatensis , Rosenhauer, 1856)


Longitud del cuerpo: entre 44 y 50 cms.

Longitud de la cola: de 9 a 11 cms.

Longitud de las orejas: de 9,3 a 10,5 cms.

Alzada a la cruz: de 17 a 25 cms.

Peso: de 1.500 a 2.600 gramos.

Status de la especie: Se trata de una especie cinegética que no se encuentra en peligro ni amenazada.










DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE

Mamífero lagomorfo de mediano tamaño, pelo suave y corto, orejas aun más largas que las del conejo, y rabo corto. Al igual que su congénere el conejo, la liebre es una especie fundamentalmente crepuscular y nocturna, que constituyen piezas claves en nuestra fauna, de modo que se considera que más de treinta especies de mamíferos, aves y reptiles incluyen a la liebre dentro de su dieta alimenticia.

En la Península Ibérica hay tres especies de liebres: la liebre de piornal (Lepus castroviejoi, Palacios,1976), la liebre europea (Lepus europaeus, Pallas, 1778 ) y la liebre ibérica (Lepus granatensis, Rosenhauer, 1856). De estas tres especies la más extendida y abundante en España es la liebre ibérica, un endemismo ibérico que podemos localizar en Andalucía, ambas Castillas, Extremadura, Levante y algunas zonas de Galicia y de la Cordillera Cantábrica, pero no está presente en el oeste de Galicia, ni en el occidente de Asturias. La liebre de piornal tiene un área de distribución muy restringida, en ambientes montanos, en alturas superiores a los 1.000 metros, de tal modo que sólo está presente en la Cordillera Cantábrica, siendo Asturias y León los territorios que cuentan con una población más abundante de liebre de piornal. La liebre europea mantiene poblaciones reseñables en los Pirineos, norte de la provincia de Burgos y la práctica totalidad de Cantabria, aun cuando ha visto restringida su área de distribución ya que hasta hace poco, también estaba presente en Navarra, País Vasco y la costa catalana. La liebre europea (Lepus europaeus) es la de mayor tamaño, en torno a 4 Kg, y la de más amplia distribución mundial apareciendo en la práctica totalidad de Europa y en el noreste de la Península Ibérica, al este del Narcea y al norte del valle del Ebro.

Estas tres especies de liebres, que son territorialmente incompatibles entre sí, se diferencias por su aspecto y forma. La liebre ibérica, que a su vez cuenta con tres subespecies: la liebre de Galicia (Lepus granatensis gallaecius, Miller 1907), la liebre de Mallorca (L. g. solisi, Palacios y Fernández, 1992) y la liebre ibérica, (L. g. granatensis, Rosenhauer, 1856), es la menor de las tres especies de liebres peninsulares. Otras diferencias anatómicas aparecen en el cráneo y en la disposición de los incisivos superiores (más inclinados hacia adentro en la L. granatensis), aun cuando el rasgo más apreciable para diferenciarlas visualmente aparece en el color de la capa, de modo que en la L. granatensis el color del vientre es de un tono blanco sucio, que se extiende por una mayor superficie que en las otras dos especies, extendiéndose por las patas anteriores y posteriores, en los que forma una banda blanca muy marcada.

La liebre tiene muy desarrollados el oído y el olfato, siendo la vista su peor sentido. El tipo de vida que lleva la liebre, en terreno abierto, sin refugiarse en madrigueras abiertas en el suelo, ni entre piedras o troncos de árboles, motiva una especial adaptación del animal a este medio, habiendo desarrollando una particular estrategia defensiva dentro de la etología de la especie. Así, la liebre no solo es muy veloz y ágil, pudiendo alcanzar una velocidad punta de 70 Km/hora, sino que está siempre atenta a cuanto sucede a su alrededor, siendo una estampa clásica de la especie, verla sentada sobre el suelo con las patas delanteras colocadas de forma erguida, para escudriñar y vigilar cuanto sucede en su territorio, en la forma que se reproduce en la imagen principal que ilustra esta ficha. La liebre es también sumamente recelosa y cautelosa, de forma que no se dirige nunca directamente a su lugar de encame, sino que con la clara intención de despistar a posibles depredadores y diluir su rastro, efectúa bruscos giros y cambios en el sentido de la marcha, para terminar dando un gran salto cuando está próxima a su refugio, colocándose en sentido contrario al llevado en la marcha.

La liebre tiene una constitución característicamente atlética, con extremidades finas y largas, pero particularmente dotadas de unos músculos muy poderosos que cuentan además con la peculiaridad de contener hemoglobina, lo que le da el característico color rojo oscuro a su carne, permitiéndole que su velocidad y resistencia en la marcha sea superior a la de otras especies como el conejo.

Lebrato en una cama. Nacen cubiertos de pelo y con los ojos abiertos.

DATOS DE LA ESPECIE

- Longevidad: Entre 7 y 9 años en libertad, mientras que en cautividad puede alcanzar de 12 años de vida.

Celo: Tiene lugar a lo largo de todo el año, aun cuando los periodos de celo se solapa con los períodos de máxima abundancia de alimento, de modo que la disponibilidad de comida es lo que va a condicionar más la reproducción del animal, si bien la climatología favorable también le beneficia.

Gestación: La gestación dura de 42 a 44 días (de 28 a 33 días en el conejo). La gestación de la hembra es de lo más curiosa, habiéndose descrito varios fenómenos en la especie:

- La superfetación: tras la primera cópula queda fecundada, pero sigue siendo receptiva y no interrumpe la ovulación; al poco tiempo, gracias a los espermatozoides que es capaz de retener desde el primer apareamiento, otros óvulos quedan fecundados, desarrollando entonces dos embarazos diferentes, diferidos en el tiempo.

- La reabsorción: consiste en la desaparición física de los embriones implantados en el útero y que por alguna razón han muerto. Lo que puede afectar a uno o varios fetos, por lo que se admite que el aborto no se da en la liebre.

Época de parto: La hembra puede criar durante todo el año, aunque el mayor porcentaje de hembras preñadas se da en los períodos febrero-abril y junio-julio.

Parto: Las hembras jóvenes solo tienen dos partos al año, pasando al segundo o tercer año a tener 3 ó 4 partos anuales, lo que mantiene en los años posteriores. La liebre, a diferencia del conejo, no pare en madrigueras, sino que lo hace al aire libre en un lugar que habilita sobre el suelo llamado paridera, una cama que es acondicionada con pelos del animal y hierba seca, donde da a luz a sus lebratos. El primer parto es el menos numeroso, con solo 1 ó 2 lebratos, siendo los siguientes de 3 ó 4 individuos, excepcionalmente 8, aunque en la literatura científica se cita el caso de una hembra muerta que tenía en su interior 10 fetos (Simonin, 2000).

Duración de la lactancia: La hembra permanece con las crías durante los tres primeros días. A partir de este momento separa los lebratos y para protegerlos los coloca en lugares individualizados y diferentes, visitándolos solo al atardecer para amamantarlos durante menos de 3 minutos. Desde los primeros días las crías pueden comer por sí mismos, correr y poner en práctica mecanismos de autodefensa, por lo que se considera que son unos de los mamíferos más precoces.

Madurez sexual. Alcanzan la madurez sexual a los 12 meses. Se considera que una liebre es adulta a partir de los 15 meses, cuando pesa unos 1.500 gramos .

Alimentación. La liebre se alimenta básicamente de gramíneas, las que integran un 75 % aproximadamente de la dieta del animal, aun cuando también incluye en su alimentación otros productos vegetales como raíces, bulbos, cortezas de plantas leñosas y frutos silvestres e incluso carroña, particularmente en época de escasez. Muy curiosa dentro de la etología de la liebre, al igual que ocurre con el conejo, es la producción por el animal de unos excrementos esféricos y húmedos recubiertos de mucus que son reingeridos, tomados directamente del mismo ano, sin masticar, ricos en vitamina B12 y microflora, necesarios para la digestión de la celulosa, lo que se conoce como coprofagía, con lo que se desarrolla una falsa rumia. El proceso se ha descrito del siguiente modo: el alimento a la salida del estomago se introduce en el ciego, donde fermenta, estos vegetales ya medio aprovechados, no pueden retroceder de nuevo al estomago, como hacen los rumiantes, sino que los lagomorfos recogen estos alimentos directamente del ano y los vuelven a ingerir, mezclándose con nuevos alimentos del estomago, formado lo que son conocidos como bolos cecales (de ciego).

Hábitats. La liebre ibérica busca terrenos llanos y abiertos, donde predominen los sembrados cerealistas y con algo de monte bajo. Aún así, es capaz de acomodarse a los más variados paisajes, pudiendo vivir en la media y alta montaña, haciendo de su potente carrera y del mimetismo sus mayores defensas.

Huellas. Aun cuando las patas cuentan con cinco dedos y uñas excavadoras, al igual que ocurre con el conejo, especie a la que se asimila la huella de la liebre, la abundante pilosidad que cubre toda la planta y dedos impide su marca nítida, la que presenta no obstante un característico e inconfundible aspecto, que se aprecia en las imágenes se reproducen en las fotografías laterales de esta ficha. La huella de la pata posterior es ligeramente mayor que la del anterior; además, cuando apoya o marca el talón, lo que hace para avisar a otros congéneres en situaciones de peligro, deja marcada una línea longitudinal. Aun cuando la huella de la liebre puede confundirse con la del conejo, el análisis en conjunto de uno y otro rastro, particularmente cuando van en carrera y la marca es sobre terreno blando o nieve, es fácil de diferenciar en cuanto que mientras que el conejo deja un curioso rastro en forma de Y la libre tiene forma de L (pueden verse imágenes comparativas), al no estar tan centradas las huellas posteriores con respecto a las dos anteriores en la liebre como en el conejo.


Huellas de liebre sobre nieve. Interpretado las huellas de izquierda a derecha podemos apreciar: En la primera huella corría el animal, en la segunda se sienta sobre el suelo apoyando las patas traseras que quedan marcadas a su largo, mientras que delante quedan marcadas las dos patas delanteras y en la tercera y última reanuda nuevamente la marcha, dejando nuevamente marcado su característica forma en L invertida.

Excrementos: Los excrementos de la liebre tienen un aspecto esférico, similar al del conejo, aunque de superior tamaño. También se diferencian en que la liebre no los deposita acumulados, como hace el conejo, sino de forma dispersa, por lo general 2 ó 3 unidades, y excepcionalmente de 7 a 10 bolitas. Su color es oscuro, aunque más o menos variable, dependiendo de los alimentos consumidos y va desde un color grisáceo hasta el negro, pasando por tonos verdosos, amarillentos y marrones.

Otros rastros. Son muy variados y entre ellos podemos destacar los siguientes:

1. Al comer la hierba y ramas jóvenes, la cortan o siegan con los incisivos superiores, sin producir desgarros, mientras que las ramas aparecen desgajadas por la base inferior.

2. Al roer la corteza de los árboles, marca una mordedura profunda en sentido vertical al tronco.

3. Las camas y parideras de la liebre son muy características. La liebre no construye madrigueras como ocurre con el conejo, sino que se encama entre la propia vegetación, aprovechando bien depresiones del terreno, junto a una roca o mata que le da sombra y protección frente a los vientos, o en la propia vegetación, que al soportar el peso del animal termina por adquirir una peculiar forma acunada (ver imagen lateral).

Dimorfismo sexual: No apreciable por métodos normales a simple vista, sin contacto manual con el animal. Si bien las hembras suelen ser de mayor tamaño que los machos (2,90 Kgs de media los machos y 3,30 Kgs las hembras). También se dice que es posible diferenciar una hembra de un macho en el campo, pues mientras que la hembra cuando se encama coloca las orejas agachadas hacia atrás, los machos suelen tenerlas levantadas y erguidas.

Enemigos naturales. Es pieza básica o clave para una gran variedad de animales de la fauna mediterránea que van desde el grupo de los carnívoros, sin excepción, a aves como las medianas y grandes rapaces diurnas y nocturnas o a reptiles como la culebra bastarda o la de herradura o el lagarto ocelado. Los lebratos aunque son vulnerables a los depredadores, al carecer de olor corporal y por su mimetismo pueden verse a salvo de sus numerosos enemigos, no obstante la mortalidad en los primeros días es muy alta.

Principales problemáticas: Aunque no le afecta las enfermedades de la mixomatosis y la EVH del conejo, sí se puede ver afectada por otras enfermedades, de la que ha tenido más incidencia en esta especies es el llamado síndrome de la liebre, enfermedad también conocida como tularemia de la liebre, fiebre de liebre y fiebre "deer fly" producida por una bacteria llamada Francisella tularensis que comenzó a detectarse en España en el año 1994 y particularmente en 1997 en Castilla-León. Se cree que la enfermedad fue introducida en España por liebres importadas sin los necesarios controles veterinarios. Esta enfermedad, que se transmite por la picadura de garrapatas, mosquitos y otros hospedantes, que actúan como vectores, desarrollándose en un periodo de incubación de 1 a 10 días, es una enfermedad zoonótica que tiene incidencias en especies como el perro e incluso en el hombre -si bien tan solo como huésped accidental- por lo que se incluye por la Oficina Internacional de Epizootias dentro de las enfermedades que pueden transmitirse por animales silvestres o salvajes al hombre. Se dice que el mejor signo visual para detectar la tularemia en el cadáver de una liebre es la presencia de sangre espumosa en la nariz.

La excesiva presión cinegética, la mecanización del campo, particularmente la recolección de cereales con cosechadoras, que ocasionan muchas muertes de liebres todos los años, son también otras amenazas para la especie.

Carpinchos5

Sistemática y taxonomía

Los Cavia aperea , pequeños roedores de Sudamérica están estrechamente relacionados con los capibaras.

El capibara está considerado como el único representante reciente de la familia de los (Hydrochoerinae).[22] Aunque, investigaciones genéticas han demostrado que los roedores del género Kerodon están relacionados más estrechamente con los capibaras que con los cobaya (Cavia porcellus), de manera que Hydrochoeridae resultó un grupo parafilético. Los sistemáticos modernos, como Wilson & Reeder (2005), clasifican los capibaras dentro del grupo de los cávidos (Caviidae) y los agrupan con los Kerodon dentro la subfamilia de los Hydrochoeridae. Dentro de los roedores, pertenecen a la superfamilia de los cavioïdeus, igual que los aguties (Dasyproctidae), los pacas (Cuniculidae) y los pacaranas (Dinomyidae).

Los antepasados fósiles del capibara, están representados por diversos géneros a partir del Mioceno superior.Las formas más primitivas están clasificadas dentro la subfamilia de los cardiaterinos, que aunque es parafilética, los representantes más recientes del grupo se desarrollaron a partir de ellas. Se conoce la subfamilia de los protohidroquerinos del Plioceno, con el único género Chapalmatherium (también conocido como Protohydrochoerus). El cráneo de estas bestias era el doble de grande que el del capibara actual, y sus miembros también eran considerablemente más largos. La subfamilia de los hidroquerinos, a la cual pertenece el capibara, apareció en el Plioceno superior. Todas los restos fósiles de roedores gigantes provienen del continente americano.

En algunas sistemáticas, las dos subespecies descritas más arriba, H. h. isthmius y H. h. hydrochaeris, están clasificadas como especies distintas.

En cuanto al nombre científico correcto del género, hay una larga controversia entre el nombre Hydrochoerus, donado por Brisson en 1762, y el nombre Hydrochaeris, encuñado por Brünnich en 1772. Ambos nombres provienen de las palabras griegas hydros (agua) y choiros (puerco). El nombre dado por Brisson fue rechazado durante mucho tiempo, ya que no se conformaba en las normas de la nomenclatura binomial. Aunque la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica declaró válido el nombre de Hydrochoerus con motivo de su amplio uso, de manera que Hydrochoerus hydrochaeris es el nombre científico correcto.

Animal de compañía

Un capibara de compañía con un arnés.

Algunas personas tienen capibaras como animal de compañía. A pesar de su gran medida y exoticidad, los capibaras pueden ser compañeros gentiles. Es necesario esterilizar a los machos a la edad entre seis y nueve meses para evitar que se vuelvan agresivos y territoriales. Como otros roedores, se les puede domar para que aprendan a hacer ciertos trucos, como sentarse o pedir comida. Los capibaras de compañía están considerados animales afectuosos y limpios.[24]

Si se tiene un capibara de compañía, es necesario poder satisfacer todas las necesidades de un animal de este tipo, como un refugio donde cobijarse, comida adecuada, hierba y paja, así como un espacio de agua donde pueda jugar (sin agua donde poder bañarse, los capibaras pueden desarrollar un trastorno cutáneo que en algunos casos puede llegar a ser mortal). En el caso de casas particulares, esta última necesidad se puede conseguir con una piscina prefabricada grande.

Manuela Betancor 2010

Nutrias

NUTRIA (Lutra lutra)

Nutria pescando. Imagen cedida por su autor fuera de concurso.


FICHA TÉCNICA

Orden: Carnívora (Carnívoros).

Familia: Mustélidos.

Género: Lutra.

Especie: Lutra lutra (Linnaeus, 1758)

Subespecies presentes: Una sola especie. Dentro del género Lutra, se distinguen a nivel mundial tres especies: Lutra lutra, que se extiende por Eurasia; L. canadienses, en Norteamérica; y, L. felina, en Sudamérica.

Longitud: entre 60 y 85 cms.

Longitud de la cola: Entre 35 y 60 cms.

Peso: Entre 6,1 y 9,4 kgs., en los machos, y entre 4,4 y 6,5 kgs., en las hembras.

Status de la especie: Considerada de "interés especial" por el Catalogo Nacional de Especies Amenazadas. La Directiva Hábitats (92/43/CEE) la incluye en los anejos II y IV, correspondientes, respectivamente, a las "especies animales y vegetales de interés comunitario, para cuya conservación es necesario designar zonas especiales de Conservación" y "especies animales y vegetales de interés comunitario que requieren una protección estricta". Incluida como especie vulnerable en el Libro Rojo de los Vertebrados Españoles publicado por ICONA en 1992. Está catalogada como de "interés especial". También aparece recogida en el Anexo II del Convenio de Berna, entre los animales cuyo peligro de extinción es grave y requiere especiales cuidados para su recuperación.







DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE

Mustélido de cuerpo y cola fusiformes, patas cortas, con las manos dotadas de cinco dedos con uñas retráctiles, aun cuando no las cubre completamente, fuertes y cortas, cuenta con membranas interdigitales (palmeadas), pelaje denso y lubricado, impenetrable al agua. Sus orejas son muy pequeñas y permanecen casi ocultas bajo el pelo. La cola, que le sirve de timón, es ancha y aplanada en la base, y algo puntiaguda en su extremo. Rasgos anatómicos que evidencian como se encuentra adaptado a pasar gran parte de su vida activa en el agua.

El color del pelaje es pardo o canela, pasando a gris sucio en las partes inferiores, más pálido, casi blanco, en la garganta, muy representativa de la especie.

La nutria es sedentaria y territorial (hasta 10 Km. de río), comenzando su actividad al anochecer, siendo capaz de recorrer varios Km. en busca de sustento, siendo suficiente unos 600 gr. para satisfacer sus necesidades vitales diarias, siendo los peces, los que forman la base de su dieta (70-80%), la que completa con cangrejos de río, ranas, reptiles, aves, ratas de agua, desmán, etc. aun cuando, como buen oportunista, puede aprovechar explosiones ocasionales de algunas especies como anfibios, y prácticamente limitar a ellos su dieta durante el periodo de abundancia.

El examen de los dientes de la nutria permite comprobar su adaptación carnívora.

Durante el día pasa escondida y dormida mucho tiempo, en cuevas subterráneas o masas de vegetación y en menor medida en troncos de viejos troncos o incluso ocupando guaridas o refugios de otros mamíferos como zorros o tejones, pero siempre y por lo general cerca de los cursos fluviales, al estar adaptados a ellos su ecología y alimentación.

La nutria es una especie propia de ecosistemas acuáticos, encontrándosela desde el litoral hasta la alta montaña. Se encuentra en ríos, arroyos, lagos, lagunas, marismas y cualquier lugar con presencia de agua. En el océano Atlántico (mar Cantábrico incluido), las nutrias viven en aguas de rías, desembocaduras de ríos y también en la costa, tanto de Galicia y Asturias, como en el sur y SO de Portugal y en el SO de Andalucía. A nivel mundial se distribuye por la región Paleártica, incluido el norte de África, y parte de la región Indo-malaya.

La nutria era una especie que estaba presente en toda la geografía peninsular hasta mediados del siglo XX. A partir de los años 50 del pasado siglo la nutria experimentó un dramático proceso de rarefacción que la llevó a desaparecer de gran parte de la Península, especialmente en su mitad este y en las zonas más habitadas. Hacia 1987 se produce una inflexión, iniciándose un proceso de recuperación que sigue en la actualidad, aun cuando en el Levante y este de Andalucía este proceso es mucho más lento y sigue ausente de muchas regiones históricas. Se piensa que ha sido la presencia del cangrejo rojo americano lo que más ha favorecido su expansión, aun cuando pueden haber influido otras circunstancias que no están bien estudiadas.

La nutria tiene muy buen oído, aunque no está adaptado a la orientación subacuática, el sentido del olfato lo tiene también muy agudizado. El tacto es también muy sensible, especialmente las vibrisas faciales, largas y llamativas, en el hocico, boca, mentón y palpados. La vista está adaptada para funcionar tanto dentro como fuera del agua, contando con lentes oculares ligeramente esféricas.

DATOS DE LA ESPECIE

La trucha común forma parte importante de la dieta alimenticia de la nutria.

Imagen cedida por su autor fuera de concurso.

Longevidad: La vida media se estima en torno a los 8 a 12 años, y la máxima en los15 años en libertad, estando constado un caso de 19 años de vida en cautividad. La mortalidad en el primer año se estima en el 25 % llegando hasta el 50% en el segundo año, debido a la dispersión juvenil y las dificultades que encuentran para superar esta etapa de su vida. Se estima que el 10 % sobrevive hasta los 10 años y tan solo un 1 ó 2 % hasta los 15 años.

Celo: La nutria es una especie capaz de reproducirse en cualquier momento del año y que adapta su ciclo biológico a los ciclos de abundancia de sus presas principales. Las sequías constituyen un factor regulador importante, y pueden afectar el éxito reproductor y las épocas de nacimiento. La cópula va precedida de una persecución dentro y fuera del agua, la cópula en sí dura de 10 a 30 minutos.

Gestación: La gestación es de aproximadamente dos meses, al término de la cual nacen 1-5 crías, más frecuentemente tan solo 1 ó 2.

Parto: Como el celo, pueden tener lugar en cualquier época del año, aunque en España parecen ser más frecuentes entre abril y junio. En los días previos al parto la hembra construye un nido en una cámara de la madriguera, que acondiciona con vegetación ribereña, musgos y hojas. En nido raramente se sitúa entre la vegetación espesa como zarzas y juncos.

Duración de la lactancia: Al nacer los cachorros miden tan solo unos 12 cms. naciendo con los ojos cerrados, los que no abrirán hasta los 30 ó 35 días. Al principio maman cada 3 ó 4 horas durante 10 ó 15 minutos. A los 2 meses, cuando pesan aproximadamente un kilo, ya comienzan a tomar alimento sólido y a efectuar cortos desplazamientos. A los 2 ó 3 meses toman ya su primer baño y comienzan a salir de la madriguera, siendo totalmente destetados a las 14 semanas. A los 4 meses acompañan a la madre en sus cacerías, la que suele entregarle piezas heridas para habituarlos a su contacto muerte. En esta época de su vida son muy juguetones, utilizando los llamados toboganes. Acompañaran a la madre hasta alcanzar aproximadamente un año de vida. Momento a partir del cual llevan a cabo una dispersión juvenil en busca de nuevos territorios en los que asentarse.

Madurez sexual: En torno al segundo año de vida, cuando ya se han independizado.

Alimentación: Los peces forman la base de su dieta (70-80%), la que completa con cangrejos de río, ranas, reptiles, aves, ratas de agua, desmán, etc. aun cuando, como buen oportunista, puede aprovechar explosiones ocasionales de algunas especies como anfibios, y prácticamente limitar a ellos su dieta durante el periodo de abundancia. La fruta también puede incluirse ocasionalmente en su dieta.

Hábitats: Su hábitat preferido está situado en las orillas de los ríos bordeadas por bosques, vegetación espesa o paredes de piedra. Le gustan las aguas cristalinas con fondos pedregosos. Su madriguera suele estar ubicada al borde del agua, aprovechando cuevas naturales, madrigueras abandonadas, entre la maleza de las isletas de los ríos, etc. y disponen de una abertura para mantener ventilada la guarida. El suelo del nido suele estar compuesto por hierba seca, o bien con musgo y hojas. En ellas se suelen encontrar deyecciones, y si hay crías dentro, tienen un olor desagradable y penetrante. Fuera del periodo de cría, la nutria no tiene domicilio fijo, valiéndose de diversos refugios temporales para descansar o pasar algunas noches. El nido de cría suele situarlo en arroyos laterales, protegidos de una posible crecida del río.

Huellas: Tiene forma redondeada y deja marcados los cinco dedos (en ocasiones cuatro, al no aparecer marcado el dedo interior); en terrenos muy blandos marca las uñas y muy raramente las membranas interdigitales. Pueden diferenciarse la huella de las patas delanteras y trasera, y ello en cuanto que las primeras (delanteras) son más redondeadas que las traseras de aspecto y forma más alargada: de 6,5 x 7 cms. las delanteras y 6 x 9 las traseras.

Se puede prestar a confusión con otros mustélidos como el turón y los visones, de las que se diferencian por su tamaño, al ser más grandes las de la nutria: el tamaño no supera los 3,5 x 2',5 cm. en el turón.

Excrementos: El tamaño y la consistencia son variables, aun cuando suelen ser de aspecto compacto y cilíndrico de unos 10 cms. de largo por 1 cm. de ancho y suelen contener escamas, espinas de peces y restos del caparazón de los cangrejos consumidos. Frescos son negros y mucilaginosos, aunque al secarse se tornan más claros. Por lo general tienen menos consistencia que los de otros carnívoros y se suelen deshacer al cogerlos.

Aunque también pueden prestarse a confusión con otros mustélidos como el turón y los visones, se diferencian no solo por el tamaño (mayor en la nutria) sino además por el olor de modo que mientras que en la nutria los excrementos no despiden mal olor en las otras especies despiden un olor fuerte y desagradable.

Otros rastros: Restos de comida, particularmente peces, de los que no suele consumir la cabeza en las presas grandes; toboganes de juego de las crías o arañazos en el suelo son algunos de los rastros que deja la nutria.

Dimorfismo sexual: Acusado. Los machos son de mayor tamaño que las hembras: el peso oscila entre 6,1 - 9,4 Kg. en los machos y 4,4 – 6,5 Kg. en las hembras.

Enemigos naturales: No los tiene, el hombre ha sido el único y tradicional enemigo natural de la nutria, que la perseguía para quitarle la piel, muy apreciada en peletería. Dentro de los carnívoros se han citado algunos ataques por lobos y en menor medida por osos.

Curiosidades ecológicas: Se ha estimado que la nutria un excelente bioindicador de la calidad de agua de un lugar, interpretándose su presencia en un lugar como reflejo de la calidad de sus aguas.

Principales problemáticas: Una de las principales amenazas de la especie es la contaminación de los ríos, ya sea orgánica, que provoca la eutrofización de las aguas o química, no solo por los efectos directos sobre el animal, sino particularmente por la pérdida de biodiversidad animal, y con ello alimento. Otra de las amenazas importantes para la especie es la destrucción del hábitat, provocada por canalizaciones, extracciones de áridos, embalses, talas de vegetación de ribera, y en general, cualquier actuación deforestadota o de movimientos de tierras que afecte a la estructura de los márgenes y el lecho de los ríos, que suponen la pérdida de zonas de refugio, cría y alimentación, al tiempo que contribuye al aislamiento de sus poblaciones. La escasez de agua debida a factores naturales como sequía y erosión, o a factores artificiales como sobreexplotación de los recursos hídricos también puede afectar de modo muy negativo a la supervivencia de la especie. Se estima que las nutrias no pueden sobrevivir en ríos cuyo caudal se vea reducido por debajo de 1 m3/se.

Cria de Visones

http://mediambient.gencat.net/Images/43_60892.pdf